Trading de CFDs para ir cortos en acciones

En el trading tradicional, si el inversor espera que el precio de las acciones de una determinada compañía baje, para obtener ganancias optará por ir cortos, es decir, vender dichas acciones.

El procedimiento a seguir consiste en tomar ‘prestadas’ acciones de otro accionista, venderlas y luego comprarlas a un precio menor, de donde resultan las ganancias.

Aunque pueda sonar complicado es un proceso sencillo y bastante popular.

Imagine que las acciones de Telefónica valen en un momento determinado 10 euros. Si un inversor cree que la tendencia de éstas en el mercado será bajista, entonces opta por ir cortos tomando prestada (por una comisión) 100 acciones de un accionista y las vende a 1000 euros.

Si el precio de las acciones de la empresa ‘A’ cae tal y como se esperaba a 2.50 euros, el inversor puede volver a comprarlas por 250 euros y luego las devuelve al accionista original quedándose con los 250 euros restantes como ganancias.

Por el contrario, si el precio de las acciones  suben 2.50 euros, cuando el inversor vuelva a comprar las 100 acciones éstas valdrán 7.50 euros, lo que supone unas pérdidas de 250 euros.

Muchos ven la práctica de ir cortos como algo anti-natural, que va en contra del mercado y de hecho en tiempos de recesión económica este tipo de operaciones causan bastante controversia.

Cuando Lehman & Brothers se declaró en bancarrota en el año 2008, fueron muchos los que culparon a las ventas  en corto de precipitar el colapso de la compañía.

La imagen de este tipo de trading está representada en algunos medios de comunicación como oportunista e inmoral, cuando quizás sea más realista culpar a las malas decisiones de los directivos de las empresas de las tendencias bajistas de las mismas, y no a los inversores.

Años después son aún muchos los que apuestan porque este tipo de operaciones fueron la causa de la caída de Lehman & Brothers, aunque existen estudios que muestran lo contrario.

Los entes reguladores internacionales no han dudado en pronunciarse ya sobre este tipo de operaciones.

La Security and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos aprobó recientemente una restricción para ir cortos cuando el activo de una compañía baje más de un 10% en un día.

“Esta regulación está diseñada para preservar la confianza del inversor y aumentar la eficiencia del mercado, reconociendo que las ventas en corto pueden tener impactos positivos y negativos en el mercado”, aclaró Mary L. Schapiro, presidenta de la SEC.

También en la Unión Europea, el Committee of European Securities Regulators (CESR) ha recomendado recientemente la introducción de un régimen común europeo para regular las ventas en corto.

Cómo el mercado se verá influenciado por estas medidas regulatorias, será una cuestión interesante en los próximos meses.

A parte de las regulaciones internacionales, las ventas en corto se ven como una estrategia ventajosa, aunque tiene tantas ventajas como desventajas.

Como la tendencia natural del mercado es alcista, al posicionarse en corto lo que el inversor hace es ir en contra del flujo natural de los mercados.

Una opción ante el trading tradicional sobre acciones es el trading de CFDs, que le permite ir corto sin la necesidad de poseer el instrumento sobre el que se opera.

En el trading de CFDs es el inversor el que toma la decisión por invertir sobre la tendencia alcista o bajista de las acciones.

Pero éste no posee físicamente las acciones sino que sólo toma posición sobre la dirección futura que crea que van a tener.

Al ser un producto al margen, la gran ventaja efectivamente es el apalancamiento.

El trading de CFDs sobre acciones se está convirtiendo en una alternativa a las operaciones tradicionales sobre este activo y cada vez son más populares en nuestro país.

Uno de los principales proveedores de CFDs en España es IG Markets.

Esta compañía pone al alcance del público el comentario diario de sus analistas expertos, lo que le ayudará a alcanzar una mayor eficacia de sus operaciones en el mercado.

Comience a operar mediante CFD con IG Markets.